Cada vez estoy más cerca de que me baje el periodo y nuevamente vuelvo a tener síntomas. Si bien, he de decir, que esta vez me lo estoy tomando con muuuucha más calma y al menos a mi marido no le tengo informado de cada síntoma que tengo y que podría significar embarazo.
Para empezar tengo muchos menos. Me han salido 3 granos en la cara (tipo rabioso de estos que te salen con la regla), me duelen los pechos, me despierto sudada y tengo pinchazos en el bajo vientre.
A parte de eso nada salvo que hoy me he levantado con un poco mareada pero bien puede ser que es lunes unido a que tengo la tensión baja ya que son los típicos mareos que me han dado alguna vez por una bajada de tensión.
El sábado se supone que me debe bajar la regla asi que si no me ha bajado me haré un test. Me gustaría decir que tendré paciencia y que esperaré al lunes pero soy realista y sé que no podré aguantar. Eso sí, esta vez no voy a hacerme el test hasta ese día. Nada de hacerlo cuatro días antes y arriesgarme a falsos negativos.
Por lo demás toca esperar...
Por otro lado, en mi día a día me doy cuenta de las dificultades que tienen las mujeres embarazadas en compatibilizar su vida laboral con su maternidad. Veíamos esta semana en el Congreso a una diputada de "Podemos" llevar a su bebé. Sin entrar a valorar el gesto sí es cierto que es algo que el común de las mortales no podemos hacer.
Pero es que no es sólo eso. El hecho es que yo, en mi búsqueda de un bebé sigo haciendo mi vida normal y he visto varias ofertas de empleo bastante interesantes pero... ¿Cómo me voy a cambiar de trabajo estando embarazada? Es posible que la nueva empresa no me ponga ningún inconveniente pero desde luego no es plato de buen gusto para un empresario emplear un trabajador que próximamente tendrá una baja de mínimo cuatro meses.
Asi que lo tengo todo en stand-by, sin moverme, quizás esperando a tener el bebé pasar la baja y mirar con más tranquilidad otro empleo que me llene más. Porque además de ser madre quiero ser profesional.


